La amabilidad

La amabilidad

Paulina Seguí, Filósofa.

 

La amabilidad es un adjetivo que viene del verbo amare + sufijo ilidad (= cualidad), por lo tanto es la cualidad de ser amado. Una cualidad es una característica que existe dentro de cada una de las personas y que requiere de un esfuerzo para poder adquirirlas, es decir, hay que practicar. 

La amabilidad se consigue al:

Sonreír.

Utilizar un tono de voz cálido y tranquilo.

Expresarse con palabras cordiales.

Escuchar al otro lo que tenga que expresar.

Utilizando palabras  como gracias, por favor, con gusto, perdón.

 

Cuando se practica la amabilidad obtenemos muchos beneficios:

Mejora la salud ya que se libera oxitocina, serotonina y dopamina, hormonas encargadas de producir sonrisas, calma, paz, alegría.

Fortalece los vínculos porque nos sentimos aceptados y reconocidos.

La amabilidad hay que practicarla primero con nosotros mismos, para entonces, poder tenerla para los demás. Te dejo unos ejemplos que pueden practicar en familia, con amigos y hasta en el trabajo:

De frente al espejo, obsérvate a los ojos y sonríe.

Observa a los ojos a tu pareja, a tu mamá, a tu papá, a tus hijas e hijos, a las y los abuelos y sonríe.

Acepta tus imperfecciones y las de los demás.

Jueguen un juego: el que diga NO más veces pierde. Traten de hablar en positivo para comunicarse. Ejemplo: hoy no va hacer calor para no ponerme de mal humor, mejor dí: hoy será un día templado para estar alegres. Otro ejemplo: hoy no hiciste el trabajo que te pedí desde hace tres días, mejor di: confío en que el trabajo quede realizado hoy.

Recuerda que todos los títulos de nuestra editorial están dedicados a una cualidad del ser humano que con práctica y constancia nos hará convertirnos en mejores personas para tener relaciones plenas entre nosotros los humanos y todos los seres con los que cohabitamos el planeta.

 

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