El mosco
El mensajero mosco
Mariana Gutiérrez García, periodista.
El mosco negro de los marismas o mosquito de los manglares (Aedes taeniorhynchu), es considerado una plaga porque pica mucho tanto a los humanos como al ganado. Vive en reservas naturales de agua y en las costas del país, incluyendo las del estado de Yucatán. Estos en especial son considerados buenos aviadores, llegan a las ciudades al aumentar las corrientes de aire en las que viajan más fácilmente.
Los mosquitos suelen no caernos muy bien por las ronchas que se hacen en nuestra piel luego de una de sus picaduras, sobre todo cuando estamos disfrutando de las vacaciones en la playa o de una noche en el exterior. ¿Habrá algo más que estos insectos hagan que no sea sólo molestarnos cuando hace calor o hay agua cerca?
Ya sea en las costas o en las ciudades, este y todos los tipos de moscos, sus poblaciones crecen mucho junto con el calor, las lluvias y las inundaciones ya que esto favorece la incubación y eclosión de sus huevos, y su crecimiento y desarrollo como adultos.
Tanto en grandes ciudades como en medio de la selva, los mosquitos desde hace muchos años han representado cierto peligro para los grupos humanos debido a que transmiten enfermedades como el dengue, chikungunya y zika, muy sonados últimamente, entre muchas otras. Esto es porque los moscos son vectores, osea, que son organismos vivos capaces de transmitir enfermedades infecciosas entre personas, o de animales a personas. Esto pasa porque la sangre que consumen de estos animales puede contener virus, bacterias o parásitos que le pasará al siguiente organismo que pique.
Además de llevar de un lado a otro enfermedades, los mosquitos son polinizadores importantes, son fuente alimenticia de muchas aves, insectos, murciélagos, peces y sapos, y forman parte del proceso de reciclaje de materia orgánica y nutrientes de la tierra. Por eso, más que buscar eliminarlos por completo, es importante hacer consciente su presencia y tomar medidas para disminuir sus poblaciones en zonas cercanas a la gente. Algunas de las recomendaciones de la revista Ciencias de la UNAM son reducir el número de depósitos de agua como cubetas, charcos y recipientes. Y a nivel individual, cambiar el agua de los floreros y bebederos de mascotas con regularidad, y lavar piletas, tinacos y cisternas con jabón y cepillo cada tanto.
Aquí un video con algunas cosas más sobre los mosquitos y a manera de resumen.