El ritmo
El Ritmo
Karen Dubovoy
En términos generales, el ritmo es la sucesión de eventos en el tiempo. La naturaleza tiene un ritmo que a veces sigue un patrón regular, como el ciclo del día y la noche, de las estaciones del año, de las cosechas, o de las fases de la luna. Y también puede ser un ritmo menos predecible, como las olas del mar, o el ritmo de la lluvia que se intensifica y luego se apaga.
Al interior de nuestro cuerpo, distintas funciones siguen un ritmo: nos da sueño a cierta hora, nos da hambre, comemos, procesamos la comida y un rato después queremos ir al baño. Nuestra respiración tiene un ritmo, que puede ser agitado o calmado, o intermedio. La respiración es un proceso automático, que sucede en nuestro cuerpo aunque no le estemos prestando atención. Pero es fascinante que la respiración también puede ser un proceso voluntario, que podemos controlar. Podemos inhalar profundo, contando hasta cuatro, y exhalar de la misma manera, mientras contamos hasta cuatro. O podemos hacer respiraciones muy cortitas y rápidas. Vamos caminando y respiramos tranquilamente, pero empezamos a correr y nuestros pulmones se adaptan de manera maravillosa, acelerando nuestra respiración para llevar oxígeno a todo nuestro cuerpo. El ritmo del corazón es muy regular, es decir, late a intervalos consistentes: el tiempo que pasa entre un latido y el siguiente suele ser igual. A este ritmo consistente le llamamos Pulso.
En la música, el Ritmo es el orden de los sonidos en el tiempo. Es la forma como sonidos largos y cortos se siguen unos a otros. Piensa en la canción Las Mañanitas, y aplaude con cada sílaba que entones (da una palmada cada vez que veas una O). Te darás cuenta que los sonidos que palmeas tienen diferentes duraciones, ese es el ritmo:
Es-tas sooooooon, las ma-ña-niiiiiiiii—tas que can-taaaaaaaa—ba/el Rey Da-vid
O O O O O O O O O O O O O O O
En cambio, si aplaudes con un ritmo constante (como lo muestran las “X” debajo de la letra de Las Mañanitas), estás llevando el Pulso.
Es-tas sooooooon, las ma-ña-niiiiiiiiiiii—tas que can-taaaaaaaa—ba/el Rey Da-vid
X X X X X X X X X X X
Cuando escuchamos una canción que nos gusta y empezamos a seguirla aplaudiendo o
zapateando, estamos llevando el pulso de la música.
ACTIVIDADES: Jugando con el ritmo y el pulso.
1) Lee la siguiente rima:
Los patitos nadan
Nadan por ahí
Picos en el agua
Colas hacia tí.
Ahora vuelve a entonar la rima y sigue su ritmo, aplaudiendo en cada lugar que hay una O, es decir, con cada sílaba que dices. Ahora sigue el pulso de la rima, aplaudiendo cada vez que hay una X

Forma dos grupos con tus amigos. El grupo 1 entonará la rima mientras aplaude el ritmo (O); al mismo tiempo, el grupo 2 entona la rima mientras sigue el pulso (X) zapateando contra el piso.
2) Al ritmo de tu corazón. Estando sentado, coloca tu mano sobre tu cuello haciendo una leve presión, buscando sentir el latido de tu corazón. Ese latido que sientes es el pulso. De la misma manera como entonaste la rima siguiendo el pulso con palmadas, ahora entona la rima siguiendo el pulso de tu corazón. Después, ponte de pie y corre en tu lugar por un breve momento. Siente tu corazón, que seguramente está ahora más agitado. Vuelve a entonar la rima siguiendo este nuevo pulso de tu corazón. Observa cómo la rima es ahora más rápida.
3) Elabora una lista de tres o cuatro canciones que todos conozcan. Juega a seguir el pulso y el ritmo de distintas canciones que todos conozcan, acompañándolas con sonidos corporales, o con diversos instrumentos fabricados en casa.
ESCUCHO Y EXPRESO
Una de las obras más importantes de la música mexicana contemporánea es el Danzón No.2 compuesto por el músico mexicano Arturo Márquez. Esta es una obra compuesta para orquesta sinfónica y utiliza ritmos de la música tradicional mexicana, mezclados
magníficamente con la música de concierto. Escucha esta obra en compañía de tu familia o amigos, y observa el vídeo de la obra interpretada por la orquesta. Además de los atractivos ritmos y energía que se contagia, esta alegre obra presenta una inmensa variedad de instrumentos. Ponte de pie e imita los movimientos de los músicos que vas viendo; haz como si tocaras el flautín, los violines, las percusiones, en fin, suelta tu cuerpo y copia todos los movimientos que vayas viendo. Expresa qué te hace sentir, qué parte te gusta más, qué instrumento te gustaría tocar. ¡Baila!

Gustavo Dudamel
https://ve-es.gustavodudamel.com/
Foto de portada: Karol Gadzala