Los mangles
Purificación e intercambio: los mangles
Mariana Gutiérrez García, plomera en la naturaleza.
Estas plantas leñosas habitan zonas tropicales muy húmedas y mayormente cerca del mar. Crecen en condiciones de temperaturas muy altas, vientos fuertes, mareas extremas, agua muy salada y suelos fangosos pobres en oxígeno.
Estas plantas a lo largo de muchos muchos años de existencia, han ido adaptándose a estas condiciones que no cualquier planta terrestre soportaría. Los mangles son capaces de tomar agua salada gracias a las formas en que las raíces de cada especie “filtran” el agua al no permitir la entrada de todos los iones que esta agua lleva, para así poder absorber el agua que les permite seguir teniendo todas sus funciones metabólicas para crecer. Ojo, que no entran todos los iones pero sí algunos ya que son necesarios como nutrientes también.

Raíces de mangle.
Fotografía s. a. obtenida de SEMARNAT.
Para realizar la fotosíntesis, como sabemos, las plantas necesitan de nuestro residuo de la respiración, el CO2 (dióxido de carbono), que también es el compuesto que se libera de la combustión fósil, y ellas liberan O2 (oxígeno) que es lo que nosotros necesitamos. Otro ejemplo de dar y recibir en la naturaleza.
Y bueno, los mangles, el dióxido de carbono que obtienen del aire, lo almacenan en el suelo durante muchos años y además al obtenerlo, los mangles liberan vapor de agua, lo que significa que también contribuyen en el ciclo del agua. Además, la transpiración, que libere agua, es un proceso que disipa el calor regulando el clima de las zonas tropicales y subtropicales.
Ese intercambio de gases se lleva a cabo a través de unos pequeños poros en las hojas llamados ostiolos que están cubiertos de unas células (formando estomas) que se abren y cierran para permitir o no la entrada o salida de estos gases. Y aunque funcionan de formas muy distintas, visualmente, se parecen a nuestras cuerdas vocales, que es una parte importante del cuerpo de los animales para podernos comunicar y por donde entra y sale aire. Por eso les dejo aquí unas imágenes que nos recuerden nuestras similitudes con otros seres.

Estoma abierto y cerrado.
Imagen obtenida de Dreamstime.

Imagen obtenida de https://es.pinterest.com/pin/11399805453988751/
Hablando de similitudes e intercambios, algo que es muy interesante de los mangles es que entre individuos de distintas especies se comparten agua y nutrientes al juntar sus raíces. Se injertan unas raíces con otras y se establece ayuda mutua.
En nuestro país existen cuatro diferentes especies de mangle: el rojo (Rhizophora mangle), mangle prieto (Avicennia germinans), el mangle blanco (Laguncularia racemosa), y mangle botoncillo (Conocarpus erectus). Cuidemos de estas maravillosas plantas que los mayas decían eran dioses conectando el mar con la tierra.

Raíces aéreas de mangle rojo Rhizophora mangle en Yucatán.
Fotografía de Julio Salas Rabaza, obtenida del INECOL.

Imagen de la CONAFOR que muestra las diferencias en las hojas de los diferentes mangles.
Aquí les dejo un video donde pueden ver muchas imágenes sobre los mangles en el país.