Experimentos científicos
Experimento: Observo e Integro
Carol Perelman, QFB y divulgadora de la ciencia.
Cómo explicó Dendrita, cada parte de nuestro cuerpo está comunicado a través de una red de hilos, llamados nervios, que conducen los mensajes en forma de electricidad similar a los cables de luz que llevan la energía eléctrica a las casas y comercios. Los impulsos eléctricos en el cuerpo hacen que podamos mover los músculos, que el corazón lata continuamente y que el cerebro se entere de lo que ocurre en cada órgano y pueda regularlo. Hagamos un experimento.
LIMÓN ELÉCTRICO.
Materiales que vas a requerir: 1 limón, 1 trozo de cinta de cobre o moneda de cobre, 1 clavo galvanizado (plateado o gris, de zinc), 1 pequeño foco LED, 2 cables con pinzas de caimán o 2 tiras de papel aluminio de unos 15 cm de largo que enrolles como cables.
Procedimiento:
1. Sobre una mesa rueda varias veces el limón entero con tu mano, presionando un poco, para que internamente suelte su jugo.
2. Inserta con ayuda de un adulto el clavo de zinc y el trozo de cobre (puedes ayudarte de un cuchillo para ranurar la cáscara del limón para que los electrodos entren bien al limón dejando parte de ellos fuera de la superficie). Asegúrate de que el zinc y el cobre no se estén tocando.
3. Usa las tiras de papel aluminio como cables y conecta una al clavo y la otra al trozo de cobre.
4. La tira de aluminio que sale del cobre debe tocar la pata más larga del foco LED y el extremo de la tira conectada al cinc, a la pata más corta del LED.
5. Observa cómo brilla débilmente el foco LED.

Modificación para que brille mejor sustituye las tiras de papel aluminio por cables con pinzas de caimán. Puedes probar con distintos metales, usando un clip o alfiler, siempre que no se toquen entre sí y estén ambos dentro del limón. Para que aún brille más puedes conectar unos 3-4 limones procurando siempre conectar el cobre de un limón al zinc del siguiente, y así sucesivamente cuidando de cerrar todo el circuito.
El clavo de zinc y el tozo o moneda de cobre reaccionan químicamente y generan una pequeña corriente eléctrica que pasa a través del limón, ya que su jugo funciona como un electrolito que conduce la electricidad. Así como los nervios que están por todo nuestro cuerpo envían señales eléctricas al cerebro, aquí los metales crean un impulso eléctrico que viaja por el papel aluminio y enciende el foco LED. ¡La mejor evidencia de que el circuito funcionó es que tu LED se haya encendido! El mensaje llegó al cerebro.
Ilustración portada: Elsa Sánchez