La honestidad
Honestidad
Paulina Seguí, reflexiva.
¿Nacemos honestos? Como cualquier cualidad del Homo sapiens, nacemos con todas las posibilidades de aprender a ser lo que deseemos ser. Las cualidades existen dentro de cada una de nosotras, dentro de cada uno de nosotros y es nuestra elección cuál de estas cualidades queremos tener dentro de nosotras para compartir.
La palabra proviene del latín: honestitas = cualidad de honesto.
Honesta(o) implica acción, actuar con rectitud, con integridad, que cumple sus promesas, que no daña a otros seres vivos.
¿Cómo aprendemos a ser honestos? Autoconociéndonos:
- Generando reflexión sobre mis actos, sobre mis acciones en relación a mi y lo que me rodea.
- Diciendo la verdad, haciéndome responsable de mis actos (no echarle la culpa a otros).
- Siendo íntegra, es decir cumplir mis promesas, no manipulando ni robando.
- Respetando a los demás, en escucha activa, con empatía, en congruencia.
- Actuar con transparencia, comunicando asertivamente mis pensamientos y emociones.
¿Dónde se aprende? las infancias lo aprenden en casa, y las y los adultos: en libros, en cursos de autoconocimiento, observando e imitando personas que lo sean.
Escogimos esta cualidad para este séptimo cuento porque consideramos que para poder trascender y evolucionar como especie, necesitamos de esta cualidad. Para saber quienes somos, de donde venimos, que vamos a dejando a nuestro paso por este camino de la vida. Así que te invitamos a que reflexiones, en círculo, en familia, con grupos de amigos o compañeros de trabajo, que te/les hace falta para ser honestos y como nos podemos ayudar entre todas, entre todos, para lograrlo.
Aprendamos de animales como hormigas, delfines, cuervos, abejas, perros y gatos por ejemplo. Estos seres se muestran transparentes y sinceros, marcan sus territorios y respetan el de otros. ¡Somos naturaleza!