Las mareas

La luna y los cambios en las mareas en la Tierra

Mariana Gutiérrez, navegante antigua.


Las mareas se producen principalmente por la atracción gravitacional de la luna y también del Sol aunque en menor medida. Esa fuerza de atracción que hace que las cosas se atraigan entre sí, en este caso, se da porque tanto como la luna como el Sol son muy grandes, más que la cantidad de agua que hay en nuestro planeta. Y aunque el Sol es más grande, la fuerza gravitatoria de la luna es mayor porque está más cerquita de la Tierra. Por eso, los océanos “se abultan” cuando tenemos a la luna en cierta posición, a medida que rota, los puntos bajos (bajamar) y las mareas altas (pleamar) se van moviendo. 

La fuerza gravitacional de la luna “jala” a los océanos y dirige las mareas.

Imagen obtenida de BBC


La luna gira alrededor de nosotros en una órbita que no es completamente circular sino elíptica. En ese movimiento, hay veces en que la luna está más cerca del planeta y otras más lejos. Mientras más cerca de la Tierra se encuentra, la fuerza productora de mareas es 20% mayor de lo normal aumentando hasta 10 metros el nivel de agua que se encuentra cerca de la luna. Cuando la luna está más lejos de la tierra la fuerza es menor y los niveles de agua se normalizan.

Órbita elíptica de la luna alrededor de la Tierra. Podemos ver que hay momentos que está cerca (perigeo) y otros en que está lejos (apogeo).

Imagen obtenida de IRya.

Cuando la Tierra, la luna y el sol se alinean, es decir, cuando hay luna llena o luna nueva, las mareas lunares y solares se refuerzan entre sí, dando lugar a las "mareas vivas". La combinación de ambos astros hace que las mareas altas sean más altas y las bajas sean más bajas. Ocurre lo opuesto durante los cuartos creciente y menguante de la luna. En estás fases la atracción del sol y la luna actúan en direcciones opuestas, generando mareas altas más bajas y mareas bajas más altas de lo habitual. 

Con las mareas altas, hay más hábitats marinos, más espacios con agua que pueden ocupar los seres que ahí viven, en cambio, cuando la marea baja, hay especies se ven expuestas al viento porque hay menos cantidad de agua y otras que tienen que moverse mar adentro, lo que ocasiona una dinámica de ir y venir del agua y los animales según lo que hay en el entorno, porque no es nada más por el efecto de la fuerza de gravedad que el nivel del mar sube o baja, sino también por la temperatura, las placas tectónicas, el viento, entre otros. 

Imagen que representa el efecto en la marea de la fuerza gravitacional del sol y de la luna. La franja naranja representa la marea que se mueve por efecto de la luna y la roja la que se mueve por el sol. Cuando el sol y la luna se alinean, se suma el efecto de ambas generando las mareas vivas.

Obtenida del MuseoVitualdeCiencia.

Imagen obtenida de Chilemio y modificada por Mariana Gutiérrez con fines ilustrativos.

Y un video que muestra cómo cambian los paisajes con la marea alta y la marea baja.

Cambio en la altura de la marea con solo dos horas y media de diferencia.

Fotografías obtenidas de Wordpress.

Es como cuando nos sentimos muy felices, con la energía muy alta y la capacidad de hacerlo todo, muy activos. Y conforme pasa el tiempo, va bajando la energía, se acaban las ganas, o simplemente estamos tristes. Lo que depende de nuestros propios movimientos y también de muchas otras cosas, como lo que sucede a nuestro alrededor y las personas que tenemos cerquita. Hay con quienes nos sentimos con más energía, con quien nos gusta estar, con quien disfrutamos hablar mucho o con quien nos gusta estar en silencio, y hay con quienes no tanto, Con quien nos sentimos con menos energía o entusiasmo de estar. 

A veces depende de lo que hicimos en el día, lo que platicamos, lo que dijimos y lo que no dijimos. Si nos sentimos y sabemos amados y valorados, o no. La sola presencia de alguien genera muchos movimientos en nosotros, en nuestro cuerpo y emociones.

Vivir en la playa y poder presenciar cuánto cambia la altura del mar, cuánto sube y baja cada tanto tiempo, los cambios en la fuerza con la que llega a la arena y los muchos colores que pareciera tomar el agua según la hora del día, me recuerda lo mucho que cambiamos durante el día, en la semana y a lo largo de un año. Me hace pensar en que todo lo que sucede internamente, aunque no lo notemos tiene efectos en el exterior, y todo lo que pasa en el exterior, algo cambia en nuestro interior.

Estar con todo lo que somos y recorrer nuestro cuerpo, yendo desde lo más chiquitito que nos compone, nuestros pies y nuestra historia, hasta los órganos más grandes, la piel que nos delimita y nos permite establecer contacto con otros, los sueños, lo que imaginamos y nuestra palabra que llega lejos cuando sale desde el corazón para poder siempre estar en esa danza entre el interior y el exterior de nosotros mismos y el mundo que nos rodea para crear un mundo más hermoso para todos. 

 

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