Los delfines y su generosidad

Nuestro efecto en los otros: los delfines y su generosidad

Mariana Gutiérrez, protectora del amor interespecie.


Afectamos a nuestro alrededor mucho más de lo que nos imaginamos. Con cada acción, con cada omisión, con las palabras que salen de nuestra boca y los silencios que hacemos. Con la mirada que le damos o que quitamos al que tenemos enfrente. Con pequeños toques que apenas sentimos, caricias o abrazos, o esos empujones que nos llevan a cambiar el rumbo de nuestros pies. Construyendo dónde vivir o destruyendo hábitats. Ayudando, dando consejos o escuchando a quien lo necesita. 

Delfines saltando en la Isla Espíritu Santo 

Fotografía de Shutterstock obtenida de PeriodicoMirador.

Los delfines son animales muy cooperativos que ayudan a otros, tanto de su grupo, como a animales de otras especies, claro que sin dejar de lado su naturaleza depredadora cuando se trata de alimentarse. Uno de los ejemplos donde podemos ver la ayuda que brindan a otros, es cuando acompañan a salir a la superficie a los delfines enfermos para respirar o cuando acuden a humanos que estaban en peligro.

Delfín nariz de botella (Tursiops truncatus)

Fotografías por Nicolás Sánchez-Biezma de iStock obtenidas a través de TheAnimalMap.

Tienen un comportamiento social que se distingue por ser muy colaborativo para la caza y para el cuidado mutuo. Forman grupos numerosos y vínculos muy fuertes, con una muy buena comunicación, lo que les permite protegerse de depredadores como cuando se defienden entre ellos de tiburones y formar lazos de pertenencia que hacen que sean de los animales con un gran sentido de empatía y comunidad. 

Incluso los hemos visto colaborar entre diferentes especies de delfines compartiendo recursos, como áreas de alimentación y cuidado de las crías. Y con otros humanos cuando cooperan con pescadores artesanales en lugares como Laguna, Brasil para pescar en conjunto. Los delfines guían a los peces hacia las redes de los pescadores y les dan señales visuales para indicarles el mejor momento de lanzar la red, lo que hace que ambas partes capturen una mayor cantidad de peces. Esta "cultura compartida" incluso ha demostrado aumentar las tasas de supervivencia de los delfines que colaboran. 

Delfín manchado del Atlántico (Stenella frontalis)

Fotografías s.a. obtenida de Facebook y de Wordpress.

Así, podemos ejemplificar que nuestra simple presencia tiene distintos efectos en los demás. Podemos hacer que los otros y el espacio que ocupamos sean mejores después de que estuvimos ahí. Después de que compartimos tiempo y espacio con alguien, cuando realmente conectamos y compartimos lo mejor que somos y lo que tenemos. 

O podemos dejar un lugar sin vida, donde una de las partes resulta afectada, triste o habiendo vivido una experiencia que solo desgasta a las personas o al lugar. 

Ojalá aprendamos a ser más como los delfines, agentes de una vida hermosa, llena de curiosidad y de crecimiento para nosotros y para los demás.

 

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